Tras aproximarse al objetivo del 2% durante 2025, la inflación europea ha vuelto a situarse en el entorno del 3%. Este cambio responde principalmente al encarecimiento de la energía derivado de las tensiones geopolíticas en Oriente Próximo, aunque las previsiones apuntan a una moderación gradual a partir de 2027.
Cómo ha evolucionado la inflación europea
Durante los últimos meses, la inflación europea ha mostrado una evolución irregular. Después de moderarse temporalmente, volvió a repuntar impulsada por el aumento de los precios energéticos.
Aun así, la situación continúa siendo menos intensa que la registrada en 2022, cuando la inflación energética llegó a rondar el 40%.
Principales previsiones
Las previsiones de CaixaBank Research, Bankinter y Allianz Trade, uno de los accionistas de Solunion, coinciden en que la inflación media de la zona euro se mantendrá alrededor del 3% durante 2026, claramente por encima del objetivo del Banco Central Europeo.
También comparten una previsión similar para 2027, cuando la inflación en la eurozona podría volver progresivamente al entorno del 2%, siempre que se reduzcan las tensiones energéticas y no se produzcan nuevos shocks geopolíticos.
La energía vuelve a impulsar el aumento de los precios
El repunte reciente de la inflación en la eurozona está estrechamente relacionado con la evolución de los mercados energéticos y las tensiones geopolíticas. El principal riesgo es que este incremento termine trasladándose al resto de la economía.
El impacto del petróleo y el gas
En los últimos meses, los precios de la energía han aumentado cerca de un 10%, impulsados principalmente por el encarecimiento de los combustibles, que registran incrementos superiores al 20% interanual. Este repunte ha añadido aproximadamente un punto porcentual a la inflación general de la zona euro.
Aunque los precios del petróleo y del gas se moderaron tras el acuerdo inicial anunciado entre Estados Unidos e Irán, la incertidumbre sobre su evolución continúa siendo uno de los principales factores de riesgo para la inflación en la eurozona.
No obstante, a diferencia de la crisis energética de 2022, el actual aumento de los precios presenta una intensidad mucho menor y se produce en un contexto económico diferente.
La inflación europea empieza a extenderse al resto de la economía
Aunque la energía sigue siendo el principal factor, comienzan a aparecer señales de que el aumento de costes afecta también a otros bienes y servicios.
Las primeras evidencias muestran que cada vez son más los productos de la inflación subyacente que registran incrementos elevados de precios, especialmente aquellos cuya producción depende en mayor medida de la energía.
¿Qué indicadores muestran una mayor presión sobre los costes empresariales?
Los indicadores adelantados reflejan un aumento de la presión sobre los costes de producción y una mayor predisposición de las empresas a revisar sus precios.
Al mismo tiempo, los precios de producción muestran un encarecimiento de bienes intermedios, bienes de capital y bienes de consumo duradero, confirmando que la presión sobre los costes ya va más allá del sector energético.
¿Cómo afecta la inflación a las empresas?
Un entorno de inflación europea elevada repercute directamente en la gestión financiera y operativa de las organizaciones.
Aumento de los costes de producción
El incremento del precio de la energía, las materias primas y determinados insumos está elevando los costes de producción en numerosos sectores. A ello se suma el encarecimiento de productos como los fertilizantes o algunos metales industriales, que afecta especialmente a las empresas con procesos intensivos en energía.
Esta situación puede reducir los márgenes de aquellas organizaciones que encuentran dificultades para trasladar el aumento de costes a sus clientes.
Los sectores más expuestos a la inflación energética
Entre las actividades más vulnerables se encuentran el transporte y la logística, la industria química, la metalurgia, la automoción, la construcción y las empresas con un elevado consumo energético.
¿Qué podemos esperar en los próximos meses de la inflación europea?
La evolución de la inflación dependerá en gran medida del comportamiento de los mercados energéticos y de las decisiones del Banco Central Europeo. Ante unas expectativas de inflación en la eurozona todavía superiores al objetivo del 2%, el BCE ha iniciado un nuevo ciclo de endurecimiento monetario y mantiene un enfoque basado en la evolución de los datos.
Si las presiones inflacionistas persisten, el organismo podría mantener los tipos de interés en niveles elevados durante más tiempo.
Los escenarios previstos para la inflación en la eurozona
Como hemos señalado al comienzo, la previsión es que la inflación media de la zona euro permanezca cerca del 3% durante 2026 y se aproxime nuevamente al 2% en 2027.
No obstante, un recrudecimiento de las tensiones geopolíticas o un nuevo repunte del petróleo y el gas podría retrasar ese proceso.
