El pasado 2 de octubre, la Organización Mundial del Comercio dio el visto bueno a la imposición de aranceles de Estados Unidos a bienes importados de la Unión Europea. La administración norteamericana procedió a su implementación el pasado 18 de octubre.

En este artículo, vamos a analizar las causas y repercusiones de su aplicación, así como la valoración que los sectores afectados están haciendo de ella.

Origen de los aranceles: una larga disputa comercial

El motivo de estos aranceles de Estados Unidos es la reciente sentencia que resuelve una disputa que se ha prolongado durante 15 años, debido a las subvenciones recibidas por el fabricante de aviones Airbus, por parte de la Unión Europea. Estas ayudas, ahora declaradas ilegales, han supuesto una pérdida anual estimada de 7.500 millones de dólares para la economía de los Estados Unidos, y que ahora espera ser compensada con la imposición arancelaria.

España, junto a Reino Unido, Francia y Alemania es uno de los cuatro países más perjudicados por esta decisión.

Esto se debe a que los cuatro países conforman el consorcio Airbus, y la Administración norteamericana los considera los principales responsables de los subsidios.

Bienes españoles afectados por los aranceles

En 2018, España exportó a los Estados Unidos bienes por valor de 12.791 millones de euros.

Entre las mercancías exportadas, destacan los aceites refinados de petróleo, los automóviles de turismo, los antisueros y sangre, así como el aceite de oliva y el vino, entre otros muchos alimentos.

De acuerdo con el listado de 300 productos importados, publicado por la Oficina de Comercio Exterior de los Estados Unidos, se va a proceder a gravar con:

  • El 10% un conjunto de componentes de aviación civil.
  • El 25% una serie de productos agrícolas.

Entre estos productos agrícolas, figuran el queso fresco, las aceitunas, el aceite de oliva, los productos porcinos, el vino y los licores de origen español; así como la mantequilla, los yogures, el marisco en conserva, las cerezas y los melocotones de gran parte de países de la UE.

Por lo que las exportaciones españolas van a verse notablemente afectadas por los nuevos aranceles.
Por ejemplo, los vinos afectados son los conocidos como tranquilos y envasados de menos de 14 grados, y cuyas exportaciones a los EE.UU. ascienden a 240 millones de euros anuales.

Lecturas recomendadas:
Exportaciones de la aceituna.
Exportaciones del sector del vino.

Impacto de los aranceles en la economía española

De acuerdo con las estimaciones realizadas por nuestro accionista Euler Hermes, la imposición de estos aranceles supondrá una contracción del PIB español en 400 millones de dólares; es decir, 365 millones de euros.

Concretamente, los aranceles van a afectar a alrededor de 1.500 millones de las exportaciones españolas. Los sectores más afectados, tal y como hemos podido comprobar, serán las bebidas y la alimentación, cuyo gravamen del 25% se traducirá en 365 millones de euros.

En términos del PIB, se calcula que el PIB de la economía española podría verse mermado en un -0,03%.

Disconformidad entre las asociaciones agrícolas

Las asociaciones agrícolas se han mostrado contrariadas por la imposición de estos aranceles.

Concretamente, la Asociación de Unión de Pequeños Agricultores considera que los agricultores y ganaderos se han convertido en “víctimas colaterales del conflicto comercial”.

Conviene recordar que la aceituna negra de mesa ya fue objeto de la aplicación de aranceles en 2017, lo cual supuso una caída inicial del 72% en las exportaciones españolas.

Por su lado, la Federación Española del Vino ha expresado su disconformidad con la decisión, considerando que sus productos no deberían verse envueltos en “conflictos generados por otros sectores”.

Posibles alternativas a los aranceles de Estados Unidos

De momento, no parece que la Unión Europea y los Estados Unidos vayan a llegar a un acuerdo que permita retirar los nuevos aranceles comerciales en el corto plazo.

Por lo tanto, las empresas de los sectores afectados tendrán que buscar nuevos mercados alternativos, o bien ejecutar estrategias de triangulación en sus operaciones de exportación, mediante la participación de terceros países cuyas condiciones comerciales sean más favorables.