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Riesgos de la espiral de precios-salarios por la inflación en 2022

inflación

El reciente informe “Frying pan to fire: Will inflation spark a wage-price spiral in 2022?”, publicado por Euler Hermes, alerta de los riesgos de una espiral inflacionaria durante 2022.

Tras una década de deflación e inflación de niveles próximos a cero, el 2021 ha protagonizado un repunte de la inflación en las principales economías occidentales. Estados Unidos cerró el año con un 7% de inflación. Por su parte, la eurozona terminó el mismo periodo con una inflación del 4,9% y Reino Unido con un 5,1% en el incremento de los precios.

Factores de presión inflacionaria

Detrás de esta alza de precios, es posible identificar múltiples causas.

Para empezar, los cuellos de botella en la cadena de suministro internacional han dado lugar a un encarecimiento del precio del flete.

Además, los países exportadores y productores, en especial China, no han sido capaces de cubrir la demanda internacional, ya sea debido a lo ajustado de los plazos comprometidos o por deficiencias en la capacidad productiva.

El resultado ha sido el desabastecimiento en numerosos productos y componentes de fabricación.

Por otro lado, no debemos olvidar el encarecimiento de la energía, como consecuencia de la guerra comercial entre Estados Unidos y Rusia, así como una política europea claramente enfocada hacia la transición ecológica.

A estos factores, que podrían prolongarse durante 2022, hay que añadir aquellos que podrían manifestarse durante el presente ejercicio. Sirva de ejemplo la escasez de talento disponible en determinadas áreas, como por ejemplo la economía digital, que está empujando los salarios al alza.

Tampoco hay que olvidar que las principales potencias han aprobado cuantiosos programas económicos, destinados a la recuperación del empleo y la digitalización de la economía.

Riesgo de espiral de precios-salarios por la inflación

Este contexto constituye la “tormenta perfecta” para una espiral de aumento de salarios y precios.

En primer lugar, la inflación tiende a motivar la subida de los salarios. Sin embargo, esta subida también genera un encarecimiento de los costes de producción, los cuales terminan repercutiendo en los precios.

De acuerdo con las estimaciones de Euler Hermes, la presión inflacionaria podría mermar a partir de la segunda mitad del año. Sin embargo, esto no impedirá el aumento de los salarios.  

Estados Unidos podría ver incrementados sus salarios en un 4,7%, Reino Unido en un 3,5%, y Francia y Alemania acumularían un 2,5%.

Riesgos de este aumento de inflación para la economía española

La inflación en España se cerró con un 6,5% en 2021. Se trata del registro más elevado de los últimos 30 años y supera notablemente la media del 4,9% de la eurozona.

Más específicamente, la inflación subyacente, restados los precios de la energía y los productos frescos, se situó en el 2,1%, lo que supone una décima más del umbral de seguridad establecido por el Banco Central Europeo.

La coyuntura española presenta sus propios rasgos característicos, entre los que cabe destacar los siguientes:

Déficit de las energías renovables

La reciente escalada en el precio de la electricidad ha sido directamente achacada al encarecimiento del gas proveniente de Rusia. Sin embargo, no hay que olvidar que la política de transición ecológica puede haber puesto a España en una situación de vulnerabilidad.

Por un lado, hay numerosos proyectos ligados a las energías limpias que se han visto retrasados. Además, el desmantelamiento de las centrales nucleares y la focalización en las centrales de ciclo combinado han expuesto al mix energético a una escalada en el precio del gas, cuyas consecuencias se han hecho evidentes con la llegada del invierno.

Encarecimiento de los costes industriales

Tan solo durante el pasado noviembre, los costes de la producción industrial española se incrementaron un 27,8%.

Se trató de la mayor subida entre los países de la Unión Europea, únicamente superada por la industria en los Países Bajos, que tuvo que hacer frente a un repunte del 30,2% en sus costes.

Peligro de caída del 1% del PIB

De acuerdo con las estimaciones del Bloomberg, la crisis energética podría saldarse con una caída del 1% del PIB en la Unión Europea. En el caso de España, esto representaría un importe superior a los 10.000 millones de euros.

Caída de la productividad frente al alza de salarios

La dependencia española de sectores como la hostelería, el turismo o la construcción contribuye a que la productividad de los trabajadores sea menor que la de otros vecinos europeos. Se trata de trabajos de menor cualificación, con salarios más reducidos, y caracterizados por la temporalidad. 

El incremento de los salarios y las prestaciones sociales, en combinación con esta baja productividad, podría restar competitividad y contribuir a la inflación.

Aunque el Banco Central Europeo (BCE) ha sostenido la tesis de que la hiperinflación en Europa tiene un carácter coyuntural, comienza a haber voces discrepantes. El propio vicepresidente de esta institución financiera advirtió, a finales de enero, que la inflación podría prolongarse durante más tiempo del previsto, en sintonía con las estimaciones de Euler Hermes.

Actualidad Solunion