La industria cerámica española es la líder indiscutible de la Unión Europea, en volumen de exportaciones. A nivel mundial, tan solo es superada por la industria china.

El sector reúne a más de 3.500 empresas, que generan 41.000 puestos de trabajo, y cuya actividad se concentra mayoritariamente en la provincia de Castellón.

Además, se trata de la tercera industria que más superávit aporta a la balanza comercial española. De hecho, el 80% de su facturación tiene su origen en las ventas más allá de nuestras fronteras.

Principales cifras económicas de la industria cerámica española

A la espera de tener cifras del cierre de 2019, el “Informe sectorial de la industria cerámica, publicado por Deloitte, ha reflejado un incremento del 2,6% de la facturación del sector en 2018, respecto al año anterior. Se confirma así la desaceleración de la industria cerámica española que, no obstante, sigue gozando de excelente salud.

El ejercicio pasado, el sector alcanzó unas ventas totales por valor de 3.597 millones de euros, de los cuales 2.727 provinieron de ventas en el exterior. Esto convierte a España en el tercer exportador mundial, en lo que a valoración económica se refiere. Tan solo la superan China e Italia, con 4.056 y 4.704 millones de euros, respectivamente. La producción, sin embargo, se ha mantenido plana, repitiendo los 530 millones de metros cuadrados de 2017. Esta cifra la sitúa como quinto productor mundial, por detrás de China, India, Brasil y Vietnam.

Incertidumbre en el sector de la construcción

La evolución de la industria cerámica está ligada al de la construcción. Por ese motivo, es importante analizar las previsiones de este sector, como mecanismo para anticipar el comportamiento de aquel.

Para empezar, el crecimiento estimado para el sector de la construcción en España, durante el periodo 2019-2021 es del 2,8%; mientras que el sector en Europa crecerá un 1,6%.

Por otro lado, las grandes superficies multi producto y bricolaje mostraron un crecimiento del 6,7% en 2017. A esto se une la consolidación del crecimiento en el número de certificaciones de nueva obra residencial y de fin de obra.

Estas circunstancias permiten ser optimistas respecto al impacto de la construcción en el sector de la cerámica.

No obstante, un informe del CES advierte de que la deficiente inversión en innovación y la atomización del sector podrían lastrar su actividad.

Volatilidad del mercado de materias primas

El citado informe de Deloitte señala que el mercado de materias primas muestra un elevado nivel de volatilidad, frente a la evolución de la economía en su conjunto.

Materiales primordiales como el circonio o el cobalto no están a salvo de factores externos, que podrían generar dificultades en la cadena de suministro.

Elevado coste energético

Según las cifras de la Asociación Española de Fabricantes de Azulejos y Pavimentos Cerámicos, el coste de acceso al gas por parte del sector es considerablemente superior al de sus principales competidores internacionales:

  • Dos veces más que en Francia.
  • Seis veces más que en Alemania.
  • Ocho veces más que en Italia.

Evidentemente, el coste del gas es uno de los factores clave en la estructura de costes de la industria cerámica. De hecho, la materia prima representa el 54% del coste total; mientras que el coste energético puede alcanzar hasta el 30%, según los casos.

Por otro lado, el consumo eléctrico también es uno de los más elevados a nivel intersectorial, y tan solo en 2017 experimentó un aumento del 7% respecto al ejercicio anterior.

En conjunto, la factura energética sectorial en 2018 alcanzó los 464 millones de euros.

Por ese motivo, la asociación reclama:

  • Una mejor planificación energética.
  • La apuesta por la cogeneración como herramienta de eficiencia.
  • Y medidas gubernamentales que permitan al sector contar con unos costes energéticos adecuados para conservar su competitividad internacional, y consolidar su papel en la recuperación económica del país.

Progresiva concentración del sector de la industria de la cerámica

El sector de la industria cerámica aún presenta un alto grado de atomización, con alrededor de 140 PYMES especializadas. No obstante, la actividad se concentra en el 20% de las empresas de mayor tamaño. Esta situación contrasta con el sector en Italia, el cual muestra una mayor fragmentación y segmentación de las empresas que lo componen.

La mayor concentración del sector español podría estar detrás de un modelo de competitividad a partir del precio, en cuyo caso las economías de escala son fundamentales.

El resultado es que el margen EBITDA del sector en España supera en el 1% al sector en Italia.