cambios comercio intrarregional

De acuerdo con las estadísticas del reciente estudio “Globalization in Transition: The Future of Trade and Value Chains”, publicado por McKinsey, el comercio internacional está experimentando un importante retroceso en favor de los intercambios intrarregionales.

Concretamente, en 2017, las exportaciones representaban un 28% del PIB mundial, frente al 22,5% actual.

Esto supone un drástico cambio de tendencia cuyas causas necesitan ser analizadas. Al fin y al cabo, afecta tanto a la planificación estratégica de las empresas, como a las políticas económicas de cada país.

La deslocalización de la producción ha perdido interés

A lo largo de las últimas décadas, uno de los principales motores del comercio internacional fue la deslocalización de la producción.

El traslado de las infraestructuras a países cuyos costes laborales eran más bajos permitían generar importantes márgenes, así como reducir los precios de venta final, con el consiguiente incremento de la competitividad.

Sin embargo, hoy en día, esta estrategia está perdiendo cierto interés, especialmente en las cadenas de valor que exigen un mayor nivel de innovación, lo cual requiere una integración más próxima de los proveedores.

De hecho, las nuevas estrategias comerciales se basan en la adaptación rápida a los cambios de tendencia, así como la toma de decisiones con efecto inmediato. En este sentido, la proximidad de los centros de producción supone una nueva ventaja competitiva.

Automatización del sistema productivo

La Industria 4.0 caracterizada por el Internet de las cosas y la automatización ha dado un vuelco a la estructura de costes de los sistemas productivos.

Esto resta interés a la deslocalización, y aporta grandes ventajas a la hora de abordar el comercio intrarregional:

  • Se pueden ajustar mejor los volúmenes de producción para atender a la demanda.
    • Se reducen los costes de almacenamiento de stock, mediante una política de “just in time”.
    • Se suministra producto al mercado con mayor rapidez.
    • Se cuenta con más proximidad al cliente, lo cual facilita un trasvase de información más fluido.

No es de extrañar que el citado informe de McKinsey sugiera que la automatización va a dar lugar a una caída del comercio internacional en un 10%, para el año 2030.

China se ha volcado en su mercado interno

Uno de los mayores cambios estratégicos adoptados por China, ha sido volcar gran parte de sus esfuerzos en la demanda de su mercado interno.

El ciudadano chino tiene cada vez más poder adquisitivo y ha adquirido los hábitos de consumo occidentales. Ambos factores lo convierten en un cliente rentable y un motor de la economía del gigante asiático.

Esta circunstancia ha provocado que el volumen de exportaciones de este país se haya visto reducido de un 17% a un 9% en la última década.

Crecimiento del proteccionismo y las guerras comerciales

A lo largo de los últimos años, hemos sido testigos de una recuperación del proteccionismo y la aparición de disputas comerciales, que rivalizan con el avance de los acuerdos de libre comercio.

Uno de los últimos ejemplos de ello ha sido la ruptura de las negociaciones acerca del tratado de libre comercio entre la Unión Europea y los Estados Unidos, como consecuencia de un giro radical en las políticas de la administración norteamericana.

El actual gobierno de Estados Unidos ha resuelto adoptar medidas de proteccionismo, mediante el incremento de los aranceles aduaneros, que están afectando tanto al comercio con Europa, como con China, y han restado 0,3pp. al crecimiento del comercio mundial en 2018. Esto supone un importante germen para una guerra comercial entre los tres polos económicos mundiales.

Además, hace tiempo que Europa está sumida en otro importante conflicto con Rusia, como respuesta a la anexión ilegal de la región ucraniana de Crimea en 2014.

Como consecuencia de las sanciones diplomáticas y económicas impuestas por la Unión Europa a Rusia, éste país también ha restringido el comercio internacional con el viejo continente.

Crecimiento del interés por el producto local

Por otro lado, los consumidores están desempeñando un importante papel en el auge del comercio intrarregional.

La creciente concienciación en torno al impacto medioambiental ocasionado por el comercio internacional, así como las deficientes condiciones laborales en los países en los que se había deslocalizado la producción, hacen que los consumidores prefieran productos nacionales.

Apoyo a las pymes

Finalmente, las pymes pueden ser uno de los segmentos favorecidos con la recuperación de este tipo de comercio.

Las dificultades para competir en los mercados internacionales se ven neutralizadas en el mercado intrarregional. Además, las pequeñas y medianas empresas pueden ofrecer un servicio más cercano y próximo que las grandes corporaciones internacionales, creando así más valor para el consumidor.