La política comercial europea

Con tan solo el 7% de la población mundial, la Unión Europea es la primera exportadora e importadora del mundo, y atesora la tercera parte del comercio internacional.

Sin embargo, el resurgimiento del proteccionismo nacionalista y las guerras comerciales, especialmente entre EE.UU. y China plantean nuevos retos que necesitan ser abordados inmediatamente para garantizar la sostenibilidad del modelo de crecimiento económico actual.

Esta es una advertencia formulada en el informe “La política comercial europea en el nuevo entorno internacional”, publicado recientemente por el Club de Exportadores e Inversiones.
En este artículo, vamos a resumir los principales aspectos analizados en dicho documento, así como una serie de valoraciones complementarias.

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Integración de factores no estrictamente comerciales

La política comercial no puede establecerse de forma ajena a otros múltiples ámbitos como el desarrollo tecnológico e industrial, la política fiscal o la internacionalización del euro.

Es necesario que todos estos factores confluyan en la política exterior europea, para lo cual el mencionado informe del Club de Exportadores e Inversiones recomienda la instauración de un procedimiento de coordinación entre las figuras del Comisario de Comercio, el Alto Representante para la Política Exterior y de Seguridad y el resto de comisarios relevantes.
Un claro ejemplo de este desafío es el desarrollo tecnológico de la Unión Europea, el cual es notablemente inferior al de sus competidores, como Estados Unidos, China, Japón, etc.

La reducción de este desfase plantea un debate que no debe afrontarse a la ligera.
Es evidente que la creación de grandes empresas europeas contribuye a fortalecer su capacidad para competir en los mercados internacionales. Sin embargo, esto no debería mermar la libre competencia del mercado.

La Unión Europea debe analizar e identificar aquellos casos en los que se aconseje la concentración del sector, y aquellos otros en los que se deban adoptar otras medidas de protección, debidamente justificadas por la falta de reciprocidad por parte de los competidores extranjeros.

Legitimación de la política comercial frente a la ciudadanía

El proceso de integración europeo y su política comercial genera efectos desiguales en los países miembros, debido a las diferencias de desarrollo de los mismos.

Es necesario divulgar y compartir con la ciudadanía europea una serie de valores referentes a aspectos como los derechos laborales, la protección de la privacidad o la conservación del medioambiente.

Asimismo, se ha de proporcionar un mayor acceso por parte de las pymes y los individuos a los recursosc omunes. Para ello, se aconseja la renovación del Fondo de Ajuste para la Globalización.

Por otro lado, la falta de armonización fiscal es uno de los ámbitos que más críticas suscita entre la ciudadanía.
Algunos países dentro de la Unión Europea mantienen políticas fiscales que pueden dar lugar al fraude o la elusión fiscal, mermando la base imponible de otros estados miembros.

Refuerzo de la política comercial frente a la inactividad de la OMC

El pasado mes de diciembre se consolidó una situación de parálisis dentro de la Organización Mundial del Comercio (OMC).

Debido a una falta de acuerdo en torno a la renovación de dos de los tres jueces del órgano de apelaciones de esta institución, y cuyo mandato expiraba el 10 de diciembre, la OMC ya no puede garantizar el derecho de apelación de los estados miembros.

Su tribunal de arbitraje necesita contar con un mínimo de tres de los siete jueces que pueden componerlo. Sin embargo, la administración de los Estados Unidos ha optado por bloquear la renovación durante los últimos dos años.
Actualmente, este órgano se encuentra paralizado, por lo que no puede resolver los múltiples casos de apelaciones que tiene pendientes, incluyendo un importante contencioso entre Airbus y Boeing.

La OMC aún cuenta con mecanismos de consulta. Sin embargo, y a la espera de la resolución de esta situación la Unión Europea, por medio de la Comisión Europea, ya se ha planteado la adopción de sanciones para los países que vulneren las reglas de la OMC.

Expansión de los acuerdos comerciales preferenciales

Dado que es previsible que la consecución de grandes acuerdos multilaterales se vea ralentizada debido al auge del proteccionismo, la Unión Europea debe ser capaz de encontrar una vía para continuar expandiendo su red comercial.

Los acuerdos preferenciales son así una alternativa que permite a las empresas europeas seguir integrándose en las cadenas de valor internacionales.