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Cómo afecta el cambio de divisas a las exportaciones

Cambio divisas

La fluctuación del tipo de cambio de divisa es un factor de influencia sobre el comercio internacional, dado que afecta a la capacidad de los exportadores para vender mercancías en el exterior, así como a la capacidad de los importadores para comprarlas.
La salida a los mercados exteriores ha demostrado ser una excelente vía de escape en periodos de crisis; especialmente cuando la demanda en los mercados internos ha caído abruptamente.
En el caso de España y la Unión Europea, es previsible que el PIB y el consumo interno sufran una caída significativa a lo largo de 2020.
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Previsiones para que el PIB retorne a cifras pre-Covid-19

Dadas las circunstancias, es recomendable que las empresas apuesten por su crecimiento en los mercados fuera del espacio comunitario, donde el impacto de la actual crisis tendrá una menor repercusión.
Un tipo de cambio de divisa favorable contribuiría a acelerar el proceso de recuperación, motivo por el cual vamos a analizar el impacto del tipo de cambio sobre las exportaciones.

La fijación del tipo de cambio

El tipo de cambio de una divisa determina el valor relativo de una moneda respecto a otra.
Algunos países fijan el valor de su moneda, en relación a la situación del dólar americano.
También hay acuerdos entre países para el uso de una moneda común con un tipo de cambio fijo, como el que, en su momento, se realizó en la Unión Europea, para la puesta en funcionamiento del euro.
Dicho esto, se pueden identificar dos regímenes cambiarios predominantes:

  • La fijación del tipo de cambio de una moneda puede tener lugar por parte de la autoridad monetaria de cada país. En este caso se habla de un régimen cambiario o tipo de cambio fijo, y suele implicar una intervención en el mercado, para garantizar que dicho tipo de cambio se mantenga.
  • Por otro lado, en los mercados financieros internacionales, este tipo de cambio es establecido libremente por la ley de la oferta y la demanda, y en función de la confianza depositada en la fortaleza económica demostrada por el país o región al que pertenece cada divisa. Este régimen cambiario se denomina flexible o flotante. Actualmente, este tipo de cambio se utiliza con las principales divisas internacionales, entre las que destacan el dólar americano, el euro y el yen japonés.

Cómo afecta el tipo de cambio a las exportaciones

La alteración de tipo de cambio tiene una importante repercusión sobre la capacidad exportadora de un país.
Para comprender su funcionamiento, hay que tener en cuenta que, por norma general, el agente importador debe pagar la compra de las mercancías en la moneda del exportador; es decir, debe adquirir esta moneda, a cambio de la moneda propia de su país o mercado.

  • Cuando la moneda del país exportador se devalúa frente a la moneda del país importador, el segundo ve incrementada su capacidad adquisitiva. En cierto modo, se produce una reducción del coste relativo de los productos, dado el tipo de cambio le permite comprar más moneda con la que pagar al suministrador en su país de origen.
  • Por el contrario, la revalorización de la moneda del país exportador, frente a la moneda del país importador merma la capacidad adquisitiva de este. Esto se debe a que, para adquirir la moneda suficiente para costear la operación tendrá que pagar más dinero en la moneda propia de su mercado.

Gestión del riesgo de cambio de divisa

Las fluctuaciones en el tipo de cambio pueden, por tanto, afectar a la rentabilidad de las operaciones de comercio exterior.
El mayor riesgo tiene lugar cuando el pago se realiza a crédito o de forma diferida; es decir, tiempo después de haber realizado la compra de las mercancías.
Durante el plazo que transcurre entre la adquisición de los productos y el pago de los mismos, puede tener lugar una variación del tipo de cambio, que contribuya a abaratar o encarecer la operación, para el exportador.
Con el fin de minimizar el riesgo divisa, es posible recurrir a diferentes herramientas.

  • Por un lado, se puede adoptar un enfoque de protección interno, mediante la firma de contratos exclusivamente en moneda nacional, o realizando los pagos y cobros en el momento de la contratación.
  • Por otro lado, se pueden utilizar técnicas de cobertura externa como, por ejemplo, los seguros de cambio, las opciones de divisas, etc.

Lectura recomendada:
Cómo gestionar el riesgo divisa en las exportaciones

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Actualidad Solunion

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