sector de la automoción

Recientemente, Euler Hermes, uno de nuestros accionistas, ha revisado a la baja la calificación de riesgo de 126 sectores, incluyendo el del automóvil, para el que augura una caída superior al 10% en el mercado mundial en 2020. Puedes examinar el informe completo aquí:
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Concretamente, el sector de la automoción en España representa el 10% del PIB, con una facturación de más de 37.000 millones de euros. Da trabajo de forma directa e indirecta a más de 1,8 millones de trabajadores; a los que se suman otros 160.000 puestos directos en el sector de la distribución.
Además, España es el segundo productor de automoción en Europa, y el noveno del mundo, con 2.822.355 millones de unidades ensambladas en 2019, según los datos de la Organización Mundial de Constructores de Automóviles (OICA).
El 2019 ya se saldó con una caída del 3,9% en las ventas, situación que podría agravarse como consecuencia de la pandemia del coronavirus.

Cifras del impacto del coronavirus en el sector español del automóvil

De acuerdo con la estimaciones de la Federación de Asociaciones de Concesionarios de la Automoción (Faconauto), alrededor de 151.000 puestos de trabajo se han visto afectados por un Expediente de Regulación Temporal de Empleo (ERTE), cuyo impacto económico podría alcanzar los 2.500 millones de euros.
Únicamente, se mantienen operativos 10.000 trabajadores, con el fin de atender los servicios urgentes en los sectores estratégicos para la gestión de la crisis.
Además, Faconauto también ha estimado una caída de la facturación, superior a los 2.500 millones de euros.
De hecho, los diversos escenarios de ventas a nivel mundial prevén una contracción entre el 3% y el 25%, partiendo de la evolución que experimentó el mercado en China.

Rotura de la cadena de suministro

El sector de la automoción es uno de los más dependientes de las cadenas de suministro globales, las cuales se han visto paralizadas de forma generalizada.
Para entender la vulnerabilidad del sector, hay que tener en cuenta que su modelo de abastecimiento se basa en el criterio “just in time”, el cual es incompatible con las circunstancias actuales.
Especialmente significativa resulta la dependencia de los componentes, piezas y materias primas provenientes de China, país que ha tenido paralizada gran parte de su industria y cadena logística durante semanas.
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Es cierto que una parte de los proveedores están emplazados localmente en España o los países vecinos, y que el stock de las piezas provenientes de mercados más distantes en términos geográficos suele mantenerse en niveles que permiten continuar con la producción durante cinco o seis semanas.
Sin embargo, las medidas de confinamiento han lastrado la capacidad de los proveedores locales, obligando a las fábricas a paralizar su actividad.
La suspensión en las plantas de producción también ha obligado a paralizar la industria de componentes e industria auxiliar, debido a la falta de demanda de sus clientes.

Una oportunidad para la publicidad del sector

De acuerdo con el informe “Digital Consumer 24 hours Indoors”, elaborado por la firma Nielsen, el 33% de los consumidores españoles recuerda haber visto algún anuncio online relacionado con el sector de la automoción, durante el presente confinamiento.
Hay que tener presente que el consumo de Internet se ha incrementado durante las últimas semanas, hasta alcanzar las 75 horas semanales. Por su lado, el consumo de televisión y radio ha llegado a las 19 y 11 horas semanales, respectivamente.
El citado informe destaca que la publicidad ha pasado a ocupar un papel reconfortante durante esta crisis, especialmente cuando se adopta un enfoque relacionado con la fortaleza social, la tranquilidad y la capacidad común para superar la crisis sanitaria.
Teniendo en cuenta que el 80% del proceso de compra de un coche tiene lugar a través de Internet, esta época de confinamiento se perfila como una oportunidad idónea para imprimir en el consumidor una imagen comprometida del sector.

Escenario de recuperación

A pesar de las circunstancias actuales conviene recordar que se trata de una situación coyuntural.
Tras un mes durante el que se han dejado de fabricar 50.000 vehículos a la semana, la industria comienza a ponerse en marcha de nuevo.
En primer lugar, lo recomendable es adoptar una actitud constructiva, y comenzar a prever los mecanismos para recuperar la actividad en las fábricas, asegurar el suministro de componentes y compensar una previsible caída de la demanda en el corto plazo.
Por último, también es necesario plantear la futura reestructuración del sector a largo plazo, para crear estructuras más flexibles en torno a la cadena de suministro, y reducir el nivel de dependencia actual.