La sostenibilidad en la industria textil

La industria textil ha experimentado un enorme apogeo a lo largo de los últimos 20 años, convirtiéndose en un importante pilar del desarrollo económico, y llegando incluso a transformar los hábitos de los consumidores.

Sin embargo, este fenómeno que, en los 90 fue bautizado como “democratización de la moda”, exige un cambio al sector que garantice su sostenibilidad.

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Crisis del mercado de ropa usada

Pese a que las exportaciones de ropa de segunda mano al hemisferio sur se han incrementado notablemente desde comienzos de siglo, esto no se ha traducido en un verdadero crecimiento del sector, sino una respuesta directa a la sobreproducción que tiene lugar en buena parte de los países del hemisferio norte.

La caída drástica en la calidad de la ropa impide su reutilización como prenda de vestir en un 70% de los casos. Además, gran parte de los países de África, Sudamérica y Asia han prohibido estas exportaciones con el fin de proteger su mercado local.

Empoderamiento del consumidor

Cualquier cambio que tiene lugar en el modelo industrial, sea cual sea el sector, implica la confluencia de dos actores fundamentales: el consumidor y el regulador, el cual siempre se inspira en la voluntad del primero.

Afortunadamente, el consumidor está experimentando una creciente concienciación respecto a la necesidad de crear un modelo sostenible para la industria textil.

Esto se ha traducido en múltiples iniciativas:

  • Por un lado, han comenzado a aparecer aplicaciones móviles que permiten revalorizar las prendas adquiridas, comparando marcas y comprobando su nivel de sostenibilidad y compromiso social.
  • Por otro lado, ya existen múltiples firmas que apuestan por la “moda sostenible”.
  • Incluso los diseñadores y grandes retailers han comenzado a lanzar colecciones de moda sostenible, para contribuir a la concienciación social.
  • Además, América Latina lleva años exportando iniciativas a favor de la “slow fashion”.

Oportunidad de negocio para empresas “Made in Spain” que recuperen el valor del textil

El terrible accidente del Rana Gaza, que tuvo lugar en Bangladesh hace algunos años, puso de relieve la precariedad de los trabajadores en los países de producción del sector textil.

Desde entonces, se han ido sucediendo iniciativas dentro del sector que constituyen una oportunidad real de negocio para aquellas empresas españolas que están dispuestas a recuperar el valor del textil.

Relocalización

Uno de los primeros pasos implica la relocalización de la producción en los países de consumo. Esta cercanía al consumidor permite evitar la contaminación generada por el transporte de las mercancías, así como supervisar las condiciones de trabajo de los empleados.

Producción de calidad y coordinación de la cadena de valor

Así mismo, es necesario apostar por la creación de colecciones en las que prime la calidad en los tejidos y prendas, pero también en toda la cadena de valor, desde la producción de las fibras, hasta el embalaje y fase post-consumo.

Regeneración del tejido textil nacional y europeo

A lo largo de los últimos veinte años, la industria nacional y europea ha ido perdiendo talleres. De acuerdo con el INE (Instituto Nacional de Estadística), España ha perdido la mitad de su infraestructura de la industria textil.

La reconstrucción de la red de talleres, y su transformación en centros neurálgicos de innovación y sostenibilidad, podría suponer un gran avance para el sector.

Materiales sostenibles

Por último, cabe apostar por la utilización de materiales textiles de proveedores internacionales que garanticen una elaboración y tintado con procesos sostenibles; es decir, que reduzcan el uso de energía, agua, suelo, productos químicos y residuos.