evitar en las empresas el fraude por suplantación de identidad

El fraude por suplantación de identidad empresarial es una práctica delictiva que consiste en hacerse pasar por una empresa para:

  • Recibir pagos por servicios o productos que jamás se van a proporcionar.
  • Llevar a cabo compras a crédito que jamás se van a pagar.

En ambos casos, es habitual que los criminales creen una elaborada imagen pública, especialmente en internet, a través de páginas web clonadas, perfiles en las redes sociales…

En el caso de que el fraude persiga recibir algún tipo de pago a cambio de productos o servicios, sobra decir que siempre hay que extremar las precauciones a la hora de identificar a un proveedor y escoger el método que se va utilizar para realizar los pagos.

Sin embargo, cuando los criminales llevan a cabo compras a crédito, el fraude puede llegar a ser especialmente sofisticado y convincente.

El primer contacto suele consistir en una llamada o mensaje de correo electrónico, en el que los estafadores aseguran representar a una empresa que ha conocido nuestro negocio recientemente, ya sea a través de nuestra página web, una feria comercial en la que hayamos tenido presencia o cualquier otro contexto habitual.

Empresa fraudulenta

A menudo, la empresa fraudulenta asegura ser algún tipo de mayorista o importador. Sin embargo, comienza llevando a cabo pequeños pedidos, los cuales procede a pagar en tiempo y forma adecuados. De esa manera, se gana la confianza de los responsables de la empresa que está siendo objeto del fraude, y que, poco a poco, se muestran más flexibles a la hora de otorgar crédito a este nuevo cliente.

Es entonces cuando los criminales realizan un pedido urgente y especialmente voluminoso, argumentando cualquier excusa creíble, relacionada con la demanda del mercado o cualquier otro motivo aparentemente legítimo.

Una vez el pedido es enviado y llega a su destino, los criminales desaparecen sin pagar la deuda, ni dejar rastro.

Debes tener en cuenta que los perjuicios económicos ocasionados por un fraude de suplantación de identidad no están cubiertos por el seguro de crédito.

En consecuencia, es imprescindible mantener una constante actitud de precaución y vigilancia de cada uno de tus clientes.

Cómo prevenir el fraude por suplantación de identidad empresarial

El modus operandi de este tipo de fraude de suplantación de identidad presenta algunos aspectos que deben ser tenidos en cuenta como señales de alarma.

Estos indicios jamás deben ser ignorados, y deberían dar lugar a la adopción de medidas de comprobación más exhaustivas.

Comprobación de la existencia de la empresa e identidad de sus responsables

En el caso de los nuevos clientes, hay que hacer todo lo posible por verificar de forma fehaciente la existencia de la empresa y su domicilio fiscal, la identidad de sus responsables e incluso ponerse en contacto con los mismos, para comprobar que son ellos quienes, a su vez, han solicitado un pedido comercial.

Bajo ningún concepto debería venderse a crédito a un nuevo cliente del que no se han llevado a cabo las necesarias comprobaciones.

Evidentemente, la utilización de direcciones de correo electrónico provenientes de Gmail, Hotmail o cualquier otro servidor gratuito deberían hacer saltar las alarmas.

También es posible que los criminales se hagan pasar por clientes habituales y ya conocidos. En ese caso, se ha de comprobar escrupulosamente la documentación que proporcionan. Cualquier variación en los pedidos, el canal de comunicación o la dirección de entrega debería ser objeto de comprobación.

Indicios durante la realización del pedido

El hecho de que el nuevo cliente no solicite muestras, ni catálogo alguno, o que no lleve a cabo ningún tipo de negociación es otro indicio de que pueda existir fraude.

Asímismo, los pedidos que incluyen algún tipo de mensaje de urgencia deben ser gestionados con mucha cautela.

Por último, ten en cuenta que los grandes clientes internacionales rara vez llevan a cabo pedidos directamente a sus proveedores.

En su lugar, recurren a distribuidores de su país de origen, o bien es la propia área comercial del proveedor la que se pone en contacto con ellos para establecer una relación comercial.

Comprobación tras la realización del pedido

Otro indicio es el hecho de que, una vez realizado el pedido, el cliente:

  • Exprese su voluntad de hacerse cargo de los portes.
  • Solicite que la entrega tenga lugar en algún tipo de almacén público.
  • Aporte una dirección de entrega diferente al domicilio social de la empresa cliente habitual.

No obstante, también puede darse el caso de que los criminales soliciten la entrega en los almacenes y dirección habitual, pero la reciban en el exterior de las instalaciones.

Por ese motivo, los empleados de tu empresa deben contar con instrucciones específicas de no cambiar el punto de entrega de las mercancías, y proceder a dicha entrega dentro de las instalaciones del cliente, si así ha sido acordado previamente.


Por descontado, no dudes ponerte en contacto con las autoridades, si tienes indicios claros de que estás siendo víctima de un intento de fraude, o sospechas que dicho fraude se ha consumado.