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El auge del fraude a las empresas y cómo prevenirlo

el fraude en empresas y cómo prevenirlo

De acuerdo con la última “Encuesta mundial sobre fraude y delito económico 2018”, publicada por la firma PwC, el 54% de las empresas españolas asegura haber sido víctima de un fraude económico en algún momento dado. Esto sitúa a España, por encima de la media mundial (49%), aunque es acorde con la incidencia de fraude en los países vecinos –como Reino Unido y Alemania-, así como con las cifras de Estados Unidos. A lo largo de la última década, el fraude a las empresas se ha incrementado en 19 puntos porcentuales tanto en España, como en el resto del mundo.

El uso de las nuevas tecnologías parece haber tenido un efecto catalizador; no obstante, también es probable que la mejoría de los mecanismos de detección haya permitido identificar fraudes que antes pasaban desapercibidos.

Como ya imaginarás, existe una enorme diversidad de modalidades de fraude, que es llevado a cabo tanto por organizaciones criminales, consumidores particulares y, en mayor medida, los propios empleados de las empresas.

Tipologías de fraudes y delitos económicos contra las empresas

De acuerdo con la encuesta realizada por PwC, los fraudes y delitos económicos que más afectan a las empresas son los siguientes:

  • Apropiación indebida.
  • Corrupción y soborno.
  • Manipulación contable.

Aunque la apropiación indebida continúa siendo el delito preeminente del que son víctimas el 45% de las empresas españolas, el ciberfraude ha experimentado un crecimiento exponencial durante los últimos años, y va a seguir aumentando conforme las nuevas tecnologías sigan desplegándose.

Incremento de los ciberataques

Según el “Informe Anual PandaLabs 2017”, los ciberataques mediante el uso de malwareless son una de las opciones preferidas de los criminales para limitar las probabilidades de detección de sus acciones delictivas.

Así mismo, la explotación de vulnerabilidades en los sistemas informáticos de las empresas con el propósito de hacerse con información valiosa o imposibilitar el acceso a la misma (ransomware) por parte de la empresa afectada, constituye otro de los mecanismos más utilizados.

De hecho, en 2017, el célebre ataque ransomware conocido como Wanna Cry llenó los principales titulares de la prensa internacional, activando un importante debate acerca del nivel de seguridad informática de las organizaciones.

Por supuesto, estos son tan solo algunos de los tipos de ataques que más popularidad han ganado en los últimos años.

Técnicas como el malware, el phishing, el network scanning o los ataques de fuerza bruta, continúan amenazando a las empresas, año tras año.

Cuando estos ataques tienen éxito, puede tener lugar una muy variada lista de fraudes y delitos, tales como:

  • Robo de propiedad intelectual.
  • Extorsión.
  • Apropiación indebida.
  • Abuso de información privilegiada.

Cómo prevenir el fraude a tu empresa y dentro de tu empresa

Según la citada encuesta publicada por PwC, la mitad de los fraudes se cometen desde dentro de la organización.

Por ese motivo, gran parte de los esfuerzos deberían depositarse en vigilar el comportamiento de los empleados y directivos con recursos para llevar a cabo este tipo de actuaciones criminales.

Prevención y detección del fraude interno

Las principales medidas para prevenir el fraude dentro de las empresas, pueden resumirse de la siguiente manera:

  • Revisión periódica de los antecedentes del personal.
  • Creación y seguimiento de un código de ética interno.
  • Habilitación de un canal de denuncias.
  • Cuidado del ambiente laboral y apoyo al desarrollo de carrera de los empleados.
  • Realización de auditorías internas.
  • Monitorización de actividades y análisis de operaciones sospechosas.
  • Rotación de personal.
  • Implantación de seguridad corporativa.
  • Gestión del riesgo de fraude.

No obstante, y de entre todos estos mecanismos, se debe hacer especial énfasis en el cuidado de la cultura corporativa y la inversión en el personal interno.

A menudo, se cree que la codicia está detrás de gran parte de los casos de fraude interno. Sin embargo, la venganza, la insatisfacción y el miedo a que se descubra una negligencia profesional constituyen algunas de las causas más importantes de esta conducta delictiva.

Todo esto se podría evitar con unas políticas que aboguen por la transparencia y el apoyo a los empleados en los momentos de dificultad.

Inversión en tecnología digital

Por descontado, la inversión en tecnologías digitales que permitan prevenir y detectar actividades sospechosas, así como minimizar el impacto de los ciberataques es un importante factor a la hora de prevenir el fraude, ya provenga del exterior o del interior de la organización.

Según el último “Estudio de Competencias Digitales en la Empresa Española” publicado por ICEMD en 2018 en colaboración con Millward, el 50% de las empresas españolas aún tiene un importante déficit en su infraestructura digital.

No obstante, hay sectores –como el industrial- que han dado importantes pasos en el ámbito de la analítica y la ciberseguridad.

Éste es, sin duda, el camino a seguir para prepararse frente a un nuevo estilo de fraude a las empresas, cada vez más sofisticado y digitalizado.

Lectura recomendada: La inteligencia artificial y las personas claves en un plan de prevención del fraude

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Actualidad Solunion

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