periodo medio de cobro

De acuerdo con los análisis que llevamos a cabo en Solunion, el DSO o periodo medio de cobro de las empresas españolas durante el ejercicio pasado se situó en 78 días.

Esta cifra coloca a España por debajo de la media de los principales países mediterráneos, pero considerablemente por encima de la media mundial, situada en 65 días.

Evolución contraria a la tendencia mundial

En 2018, España experimentó un incremento de un día en su DSO. Otros países de la cuenca mediterránea -como Italia, Francia y Grecia- también aumentaron su periodo medio de cobro en cinco, dos y dos días respectivamente.

Sin embargo, la tendencia mundial es la reducción de este periodo. De hecho, en Solunion, estimamos que 2019 se cerrará con un DSO mundial de 64 días.

Si deseas más información al respecto, puedes escuchar  el siguiente podcast –en el que George Dib, Economista de Euler Hermes, y Marta Martínez, Jefa de Suscripción- hacen un análisis experto al respecto.

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De los 36 países analizados, tan solo cinco países mostraron un peor comportamiento de pago que el de las empresas españolas.

El caso más llamativo es el de China, que ha registrado el mayor DSO del mundo, con 92 días. Esto se debe a la inmadurez de su sistema financiero, así como el papel de las empresas chinas como “bancos invisibles”, ya sea para su economía doméstica, como para sus socios comerciales.

No obstante, y pese a la incertidumbre en la economía mundial, China logró reducir su DSO en un día respecto a 2017.

Dejando a un lado el fenómeno asiático, tan sólo Grecia (91 días), Italia (86 días), Marruecos (84 días) y Turquía (79 días) presentan peores índices que el español.

La evolución en España pone de manifiesto una relajación en los estándares de pago entre empresas.

La mejora de las condiciones económicas puede estar incentivando la confianza en los clientes. Sin embargo, y como veremos enseguida, la morosidad y las insolvencias siguen siendo una cuestión pendiente de solución.

Periodo medio de cobro de las empresas españolas por sectores

En primer lugar, cabe señalar que las empresas B2B afrontan mayores periodos de cobro, frente a las B2C.

Además, por regla general, aquellos sectores que tienen períodos más largos de manufacturación también tardan más en cobrar.

Dicho esto, los sectores energéticos del petróleo y el gas son los que presentan una mayor demora en el cobro, con 131 días de espera.

Le siguen la construcción y el sector tecnológico, con 111 días, y 109 días.

En el otro extremo se sitúan las empresas de telecomunicaciones (51 días), transporte (46 días), y retail (20 días).

Incremento en el índice de morosidad

Según la “Memoria de Supervisión 2018”, publicada por el Fondo Monetario Internacional, España necesita tomar medidas para mantener bajo control la evolución de la morosidad.

Igualmente, el “Boletín de Morosidad y Financiación Empresarial”, elaborado por CEPYME, el ISME (Índice Sintético de Morosidad Empresarial) se ha mantenido en ascenso desde el mínimo alcanzado en 2013.

Esta misma fuente muestra el aumento en el DPO o periodo medio de pago del crédito, así como el crédito comercial en mora con respecto al resto del crédito comercial.

Esto no hace sino constatar un empeoramiento de la salud contable de las empresas españolas.

El informe publicado por Euler Hermes, uno de nuestros accionistas,  “Up to One Third of European SMEs & Mid Caps Have High Creditworthiness” calcula que la tasa de impago en España ronda el 3,67%.

Sin embargo, competidores como Francia, Alemania e incluso Italia, muestran unas tasas de 2,59%, 2,59% y 2,05% respectivamente.

El mercado español muestra, por tanto, cierto nivel de volatilidad que hace más probable el incumplimiento de los pagos.

En conclusión, las empresas españolas necesitan vigilar la evolución de su DSO y el entorno económico. De esa manera, se protegerán mejor frente a la mora y el impago.