El negocio de los ‘wereables’

De acuerdo con las cifras del portal Statista, el número de dispositivos wearables conectados a Internet superó, en 2017, los 453 millones en todo el mundo.

Además, todo parece indicar que la industria va a duplicar su presencia en los hogares y empresas, dado que se augura un crecimiento hasta alcanzar los 929 millones de dispositivos para el año 2021.

En el caso de que no estés familiarizado con este concepto, los wearables son prendas o accesorios de uso cotidiano que disponen de conectividad a Internet.

Actualmente, las pulseras deportivas copan los primeros puestos dentro de este mercado. Sin embargo, la industria tiene puestas sus esperanzas en muchos otros productos, tales como los relojes y auriculares inteligentes, así como las prendas conectadas, con el calzado como principal foco de desarrollo.

Expectativas de crecimiento sectorial de la industria de los wearables

Tal y como he indicado hace un momento, la industria wearable no está desarrollada de forma homogénea.

Algunos dispositivos han alcanzado una cuota de mercado significativa; mientras que otros aún están esperando un catalizador que genere el interés por parte de los usuarios.

De acuerdo con el informe “Worldwide Quarterly Wearable Device Tracker”, publicado por la firma IDC a finales de 2017, los dispositivos más populares son las pulseras inteligentes, que acaparan el 39,8% del mercado.

Sin embargo, el citado informe augura una ralentización del crecimiento de las ventas de esta categoría de producto. Esto supondrá una reducción de su cuota de mercado, hasta el 21,5% en el año 2021.

Por el contrario, los smartwatches o relojes inteligentes van a verse favorecidos por la conectividad y cruce de funcionalidades con los smartphones; especialmente, los correspondientes a marcas populares. Por ese motivo, se espera que esta categoría crezca a un ritmo de entre el 22% y el 27% anual, dependiendo del segmento.

Las prendas de vestir –con predominancia del calzado- se perfilan como un segmento emergente. Sin embargo, las expectativas son muy conservadoras, debido a los altos precios actuales y el hecho de que, por el momento, sus funcionalidades sean una réplica de las proporcionadas por los relojes y pulseras inteligentes.

Por su lado, los auriculares inteligentes o “earwear wearables” podrían llegar a alcanzar los 10,6 millones de unidades vendidas en todo el mundo para 2021, ayudados por sus nuevas funcionalidades y la progresiva desaparición de la tradicional entrada jack de sonido de los smartphones.

Finalmente, otros dispositivos –como por ejemplo, las Snap Spectacles de Snapchat- aún tienen un largo camino que recorrer hasta convencer a los consumidores. De modo que su crecimiento inmediato va a ser poco significativo.

Principales retos y dificultades

Actualmente, el sector afronta tres importantes retos a la hora de impulsar su crecimiento y expansión en diferentes sectores del mercado.

“Comoditización” de dispositivos

La comercialización masiva de determinados dispositivos da lugar a la aparición de versiones de carácter genérico que no siempre ofrecen la calidad deseable. Las pulseras inteligentes más populares, por ejemplo, están experimentando la irrupción de una gran cantidad de modelos alternativos.

Sin embargo, si las expectativas de los consumidores no se llegan a cumplir, la percepción de valor de un producto que aún está en plena fase de expansión podría verse perjudicada.

Evangelización del valor añadido

Uno de los mayores desafíos de la industria va a ser lograr que los consumidores y usuarios perciban una propuesta de valor interesante más allá del sector del deporte y, en menor medida, la salud.

En la próxima sección, voy a enumerar varias oportunidades de negocio para el sector. No obstante, la realidad es que los fabricantes aún deben hacer un importante esfuerzo para educar al público respecto a las funcionalidades disponibles en sus dispositivos, así como la variedad de contextos en los que éstos pueden utilizarse.

Descubrimiento de nuevas aplicaciones prácticas

Con independencia del éxito de la industria para dar a conocer los wearables entre el gran público, es evidente que se necesita ampliar la oferta de funcionalidades proporcionadas por estos dispositivos.

En la actualidad, buena parte de las funcionalidades tienen un carácter redundante entre dispositivos. Esto dificulta que los consumidores perciban un alto valor añadido o si quiera la necesidad de adquirir el producto.

Oportunidades de negocio para la industria de los wearables

Ciertamente, esta industria es aún un enorme océano de posibilidades por explorar.

Dejando a un lado la especulación acerca de las aplicaciones futuras que puedan ser incorporadas en estos dispositivos, la realidad es que ya existe un gran número de funcionalidades que pueden ser utilizadas para múltiples propósitos y distintos sectores. Estos son tan solo tres ejemplos muy prometedores:

Monitorización de la salud de pacientes

Gracias a accesorios dotados de conectividad, es posible hacer un seguimiento permanente de la salud de cada paciente, lo cual permitirá alcanzar un diagnóstico más preciso, un tratamiento más eficaz y, por supuesto, una reacción más rápida en caso de emergencia.

Data Driven Marketing

El Data Driven Marketing (marketing basado en datos) constituye uno de los focos de mayor desarrollo del mundo del marketing actual.

Gracias al Big Data y las soluciones de analítica predictiva basadas en Inteligencia Artificial, es posible tomar decisiones más certeras y crear campañas personalizadas para cada usuario.

Los wearables van a convertirse, sin duda, en uno de los principales canales de captación de información respecto a los hábitos de los consumidores.

Aquellas empresas que sepan capitalizar la información recopilada en forma de Big Data tienen ante sí una importante oportunidad de negocio.

Seguridad personal

Por último, la seguridad personal también comienza a ser un campo de desarrollo para esta industria.

Ya existen empresas que ofrecen wearables que se integran discretamente en la ropa o cualquier accesorio, con el fin de ayudar al usuario en el momento en que se sienta en peligro o amenazado.