Skip to content

Análisis de la inversión en España 2025: las empresas españolas superan el optimismo de la UE

Inversión España. Solunion.

El Banco Europeo de Inversiones (BEI) publica cada año una de las radiografías más completas sobre inversión empresarial en Europa. Los resultados de la edición 2025 sitúan a España como una economía empresarial más resiliente de lo que cabría esperar tras varios años de impactos encadenados. De hecho, el 81% de las empresas españolas declara haber invertido en el último ejercicio, una proporción muy cercana a la media de la Unión Europea (86%).

En este artículo, vamos a sintetizar los datos y conclusiones más relevantes desde una óptica práctica. El objetivo es entender qué acciones están llevando a cabo otras empresas en España, dónde se concentran los esfuerzos de inversión y qué riesgos condicionan sus decisiones, para que puedas tomar mejores decisiones estratégicas en tu propio negocio.

Inversión en España frente a Europa: una economía más resistente de lo esperado

La encuesta del BEI indica que las empresas españolas mantienen niveles de inversión alineados con la media de la Unión Europea, pese a un entorno marcado por el encarecimiento de la financiación y la incertidumbre económica.
En algunos ámbitos, España se sitúa incluso por encima del promedio europeo.

  • Para empezar, el porcentaje de empresas que han destinado su inversión para ampliar capacidad productiva alcanza el 36% en España, frente al 26% de media europea.
  • Además, la confianza empresarial en España se mantiene relativamente sólida, con expectativas estables sobre su evolución a corto y medio plazo, y una percepción de riesgo similar o inferior a la de otros países europeos. Solo el 6% de las empresas espera reducir inversión, una cifra en línea con el conjunto de la Unión Europea.
  • Finalmente, una de las diferencias más claras es el peso que tienen en España las inversiones vinculadas a modernización, digitalización y eficiencia. El 66% de las empresas españolas utiliza tecnologías digitales avanzadas en su actividad, frente al 51% de la media europea.

Digitalización y tecnología: uno de los grandes motores de la inversión en España

Las empresas españolas presentan niveles de adopción digital elevados, en línea con los países más avanzados de Europa. El informe señala que el 66% de las empresas españolas utiliza tecnologías digitales avanzadas, frente al 51% de la media europea. La brecha con las economías líderes se ha reducido, aunque persisten diferencias según el tamaño de la empresa.

Las prioridades de inversión en España se concentran en:

  • Automatización.
  • Uso de datos.
  • Digitalización de procesos internos.

Estas tecnologías permiten a las empresas reducir costes, ganar agilidad operativa y adaptarse mejor a entornos de demanda cambiantes, lo que explica su peso creciente en los planes de inversión.

Transición verde y sostenibilidad: avance desigual pero sostenido

Más del 60% de las empresas españolas ha invertido en eficiencia energética y reducción de emisiones, impulsadas tanto por objetivos regulatorios como por la necesidad de contener costes energéticos. Sin embargo, el informe señala varias barreras recurrentes:

  • Costes elevados.
  • Incertidumbre regulatoria.
  • Retornos de la inversión a largo plazo.

Estas limitaciones frenan el ritmo de adopción, especialmente en proyectos de mayor envergadura o con un impacto financiero diferido.

Cabe señalar que las grandes empresas muestran una mayor capacidad para acometer inversiones verdes, tanto por acceso a financiación como por recursos internos. Sin embargo, las pymes avanzan a un ritmo más lento, condicionadas por restricciones financieras y una menor capacidad para absorber riesgos.

Acceso a financiación y percepción del coste financiero

El 73% de las empresas en España percibe el coste de la financiación como una barrera relevante para invertir, una proporción alineada con la media de la Unión Europea. El aumento de los costes financieros ha obligado a dar prioridad a determinados proyectos y a revisar el calendario de inversiones, aunque no ha supuesto una paralización generalizada.

En términos comparativos, el acceso al crédito en España se sitúa en niveles similares a la media de la Unión Europea.
Solo el 2,9% de las empresas españolas se considera financieramente restringida, frente al 6,1% de media europea, lo que refleja una posición relativamente favorable.

No obstante, las pymes perciben mayores dificultades que las grandes empresas, tanto en las condiciones como en la disponibilidad, una pauta que también se observa en otros países europeos.

Riesgos sobre la inversión en España que preocupan a las empresas

El informe identifica un conjunto de riesgos que condicionan la toma de decisiones de inversión. No son nuevos, pero sí más persistentes y, en algunos casos, más intensos que en ejercicios anteriores.

1. Incertidumbre económica y geopolítica

Más del 80% de las empresas identifica la incertidumbre como un riesgo clave para sus decisiones de inversión en España, en línea con el conjunto de la Unión Europea.

Las empresas señalan que la sucesión de shocks como la inflación, tensiones internacionales y cambios en política monetaria dificulta la planificación a medio plazo y obliga a seleccionar las inversiones con retornos más claros y controlados.

2. Costes energéticos y materias primas

Aproximadamente 2/3 de las empresas españolas señalan los costes energéticos como un factor que afecta negativamente a su actividad, especialmente en sectores intensivos en consumo energético.

Aunque la volatilidad se ha moderado respecto a picos anteriores, el nivel de precios continúa siendo elevado y afecta de forma directa a márgenes, competitividad y decisiones de inversión, especialmente en sectores intensivos en consumo energético.

3. Escasez de mano de obra y talento cualificado

La dificultad para encontrar personal cualificado es otro de los riesgos estructurales señalados. Cerca del 70% de las empresas en España reconoce problemas para cubrir determinados perfiles, lo que limita la capacidad de crecimiento, y ralentiza los proyectos de transformación digital y adopción tecnológica.

Productividad y competitividad: retos estructurales de la inversión en España

El BEI señala que la productividad sigue siendo un reto para muchas empresas. Aunque la inversión se mantiene, los avances en productividad no siempre acompañan al esfuerzo inversor.

La inversión en España en innovación y formación aparece como un factor clave para mejorar la competitividad. Sin embargo, no todas las empresas destinan recursos suficientes a estos ámbitos. El informe muestra que aquellas que apuestan de forma decidida por innovación y capital humano presentan mejores perspectivas de crecimiento y resiliencia. Entre los frenos identificados destacan:

  • La limitación de recursos financieros.
  • La incertidumbre regulatoria.
  • La dificultad para atraer talento.

Estos factores dificultan que muchas empresas, especialmente las de menor tamaño, den el salto de escala necesario para competir en mercados más amplios.

Qué explica la resiliencia de España según el BEI

Las empresas españolas han dado prioridad a las inversiones ligadas a eficiencia, digitalización y adaptación productiva, lo que refuerza su capacidad de respuesta ante cambios del entorno. Además, el informe sugiere que muchas organizaciones han interiorizado la necesidad de anticipar escenarios adversos, diversificar riesgos y mantener un enfoque de medio plazo en sus decisiones.

Entre las fortalezas señaladas destacan:

  • La capacidad de adaptación.
  • El avance en digitalización.
  • Una mayor sensibilidad hacia la eficiencia energética.

Estas características permiten a las empresas españolas amortiguar mejor los impactos negativos y aprovechar oportunidades cuando el contexto mejora.

En conclusión, España destaca por su continuidad inversora y su capacidad de adaptación, aunque persisten retos en productividad, costes y acceso a financiación, especialmente para las pymes.

La digitalización, la eficiencia energética y la adaptación productiva seguirán concentrando la inversión. Al mismo tiempo, el coste del capital y la disponibilidad de talento condicionarán el ritmo y el alcance de muchos proyectos.

Decidir no invertir también es una decisión, y suele tener costes a medio plazo. En un entorno europeo exigente, la ventaja competitiva vendrá de anticipar, elegir bien y alinear la inversión con una visión estratégica sólida.

Actualidad Solunion

×